Desde el comienzo del Mundial se multiplicaron en las redes las narrativas contra Lionel Messi y la Argentina. El politólogo Matías Bianchi analizó el fenómeno y explicó cómo los algoritmos pueden amplificar discursos de odio y polarización.
Mientras la pelota rodaba y cientos de millones de personas en todo el planeta seguíamos el espectáculo deportivo, una arquitectura invisible operaba a toda marcha en nuestras pantallas. Bastaba abrir cualquier plataforma digital durante las semanas del torneo para comprobar cómo narrativas de odio hacia Argentina ganaban una tracción colosal a escala global
Hoy es el Día de la Independencia en Argentina. El país donde nací, donde me crié y di mis primeros pasos profesionales; la tierra que elijo para vivir y crecer junto a mi familia. Hace más de doscientos años declaramos nos emancipamos de la corona Española pero ¿qué significa eso ahora?
Con la salida a bolsa de SpaceX, Elon Musk se convirtió en la primera persona en ostentar una fortuna de un trillón de dólares. Cuando la riqueza se concentra de esta manera, lo que está en juego no es solo la equidad económica: es la democracia misma
Nunca fue tan necesario un multilateralismo fuerte y nunca estuvo tan debilitado. América Latina tiene una oportunidad histórica para liderar el cambio.
El gobierno de Javier Milei encabeza un proceso de autocratización que comienza en el lenguaje y termina en los cuerpos. Del insulto presidencial a la represión en la calle. Argentina es uno de los diez países del mundo qué más democracia ha perdido.
Si no actuamos ahora, sin eufemismos ni ambivalencias, la democracia corre el riesgo de convertirse en un periodo que nuestros nietos leerán con extrañeza en los libros de historia.
La Global Progressive Mobilisation se consolidó como espacio que impulsa la defensa de las democracias a nivel nacional y al multilateralismo basado en reglas a nivel global.
Las decisiones autoritarias de gobiernos como el de Javier Milei producen una degradación de la que las instituciones no se reponen. Por eso, más que esperar una vuelta a la normalidad hay que crear mecanismos para proteger el capital democrático.